La pelota venezolana comenzó su carta semana con una noticia alarmante: un brote de COVID-19 ha obligado a los Tigres de Aragua a suspender todos sus partidos hasta después de navidad.
Indudablemente, es una noticia que empaña la realización de un torneo que había sorprendido por el nivel de béisbol que había mostrado. Todos los partidos de los bengalíes se cancelaron hasta el 26 de diciembre, lo que afecta el calendario de una manera sustantiva.
La LVBP está en vilo por la nueva normativa de que si un equipo tiene más de 7 contagios de COVID-19, debe paralizar sus actividades de forma inmediata. En este sentido, habrá que esperar que deciden las autoridades, pero el béisbol venezolano comienza a pender de un hilo.