Daniel Dhers, el rey indiscutido de los X Games durante casi una década y medallista de plata en el BMX freestyle de los Juegos Olímpicos, celebró el sábado su regreso a Venezuela con niños en la Cota 905.
Dhers no llegó junto con el resto de la delegación olímpica venezolana el pasado martes; y hasta ahora no ha sido recibido en Miraflores por Nicolás Maduro, pero al llegar a Venezuela el pasado viernes, empezó a cumplir con una apretada agenda para retornar todo el cariño que recibió de los venezolanos durante las olimpiadas.
El primer lugar que visitó para llevar su optimismo y gran sonrisa fue la Cota 905, donde acompañado de su compañera de delegación, la pertiguista Robeilys Peinado, colaboró con una jornada deportiva y social promovida por la ONG Otro Enfoque.
Dhers compartió con la comunidad que habita en la avenida Guzmán Blanco de la parroquia El Paraíso y pudo hacer demostraciones con su bicicleta de BMX.
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César Miguel Rondón recogió las impresiones del medallista olímpico en su programa En Conexión.
“La visita a la Cota 905 surgió cuando visité el país en marzo de este año. Realicé una actividad un poco más pequeña en el Paraíso y una de las personas organizadoras me comentó sobre subir algún día a la Cota 905, pero ya tenía que salir de Venezuela y no pude. No obstante, prometí que al volver Venezuela subiría. Regresé el viernes y les comenté que estaba dispuesto y estoy muy feliz de que se logró hacer”, dijo Dhers.
Para el atleta la experiencia fue maravillosa. “Nunca en mi vida había subido a la Cota 905. Tengo unos amigos que viven allí y siempre me contaban lo severo que era vivir allí. Pero siempre recibí sonrisas en la comunidad. El recibimiento fue muy cálido. La gente estaba alegre con nuestra asistencia, la gente no dejaba de aplaudir. El momento clave fue cuando mostré la medalla y los niños la querían agarrar. Me di cuenta del impacto que uno tiene sobre la sociedad. Espero que en 20 años un niño de la cota me diga que a raíz de nuestra visita se convirtió en campeón olímpico”.